Por: Haydeé Marroquín, cooperante SUCO de comunicación América Latina
Una semilla, por más pequeña que sea, encierra la información genética y biodiversidad esencial para toda la humanidad. A lo largo de millones de años, las poblaciones nativas han viajado incansablemente, buscando e intercambiando información a lo largo del continente. Civilizaciones como los mayas, incas, aztecas, apaches e Inuits realizaron viajes comerciales e intercambiaron conocimientos y prácticas agrícolas para asegurar su supervivencia. Así, una semilla puede cambiar el destino de nuestro planeta.
Un Viaje de Intercambio y Conocimiento

Siguiendo el legado de nuestros ancestros, desde el 2 hasta el 7 de marzo de 2026, representantes de nuestras contrapartes locales de SUCO en Perú, Nicaragua y Honduras (FOVIDA, FENMUCARINAP, FIPAH, GPAE y Asociación Tierra y Vida) viajaron a Guatemala. Este enriquecedor intercambio de experiencias y semillas buscó el conocimiento y el intercambio ancestral.
El equipo de SUCO Guatemala tuvo el honor de ser el anfitrión del Intercambio de Semillas.
Durante nuestra visita, exploramos los proyectos e instalaciones de los bancos de semillas de la Asociación OXLAJUJ E, donde conocimos el proceso de producción de la semilla ancestral del amaranto, desde su cultivo hasta su procesamiento para la comercialización.
En TPS, los participantes descubrieron un biohuerto que opera sin agroquímicos, así como un secador de semillas criollas y el uso de letrinas naturales para el manejo de desechos. Esa misma tarde, participaron en una feria de agrodiversidad en el municipio de Concepción, Sololá, donde, gracias a los socios y socias de REDSAG, se intercambiaron productos naturales y se aprendió más sobre las semillas nativas y criollas.
Conexión con las Raíces Ancestrales
En IMAP, los participantes navegaron por el majestuoso lago Atitlán, ubicado en San Lucas Tolimán, en la cuenca sur del lago. Allí los y las participantes, pudieron descubrir su nahual maya (espíritu protector según la cosmovisión maya) y conocer el cultivo ancestral en espiral, una práctica central de la permacultura.
Durante esta enriquecedora visita, los y las participantes fortalecieron sus conocimientos en agroecología y permacultura, compartiendo valiosas experiencias y prácticas interculturales. Además se destaca el papel fundamental de la mujer como guardiana del conocimiento y protectora de las semillas a través de los siglos.
En la actualidad, estos intercambios de experiencias fortalecen conocimientos, reconectan culturas ancestrales, rescatan prácticas y crean lazos de hermandad entre las distintas culturas de América Latina. Así, recordamos que el continente americano es uno solo, con todos sus matices y diversidad.

Este proyecto ha sido posible gracias al apoyo financiero de Global Affairs Canada